El ojo 2
El lunes siguiente al día de la boda llovió. La lluvia empezó a caer pasada la medianoche y no cesó hasta el alba. Era una lluvia dulce y suave que tiñó de negro la tierra primaveral y despertó en silencio todos los seres sin nombre que se esconden bajo su superficie.

El lunes siguiente al día de la boda llovió. La lluvia empezó a caer pasada la medianoche y no cesó hasta el alba. Era una lluvia dulce y suave que tiñó de negro la tierra primaveral y despertó en silencio todos los seres sin nombre que se esconden bajo su superficie.